viernes, 10 de abril de 2026

AGUA VIDA, Loranquillo

                                                                                    

Iglesia de Loranquillo

 Cuando irrumpes en las calles de un pueblo abandonado rompes su quietud, su silencio, su magnetismo, te conviertes en un intruso. Estas invadiendo la intimidad de sus antiguos moradores, sus calles, sus plazas, sus lugares de reunión. Te sientes observado desde cada celosía, cuartillo o puerta entornados. Ves  sus chimeneas, por las que un día salio humo, sus tejados llenos de goteras  medio hundidos, puertas y ventanas reventadas por aves de rapiña que, seguramente, buscaban tesoros ocultos abandonados por sus moradores cuando partieron en busca de una vida mejor.



Interior del manantial

Este es el caso de Loranquillo, pueblo abandonado allá por los años 70 del siglo pasado. Dicho así parece una eternidad pero solamente hace 56 años que los vecinos dejaron sus casas vacías, aunque seguían volviendo  los fines de semana y sobre todo en verano hasta bien entrados los años 90. Hasta que las aves de rapiña irrumpieron en las viviendas deshabitadas rompiendo puertas y ventanas, haciendo todo el daño posible y destruyendo lo que no podían llevarse.                 Sus gentes se dedicaban a la agricultura y a la ganadería, un pequeño grupo de artesanos trabajaban la madera con esmero, a la vista quedan las puertas y ventanas de muchas viviendas donde se aprecia el buen hacer de estos maestros carpinteros.                     Las formaciones  geológicas dominantes en el terreno son los yesos estratificados, por lo tanto sus aguas no son aptas para el consumo humano, por ello sus vecinos recurrieron a las tinajas -aljibes para almacenar el agua de lluvia. No se podían consumir y tampoco eran buenas para lavar la ropa, lo que obligó a las mujeres a desplazarse hasta Fresno de río Tirón en caballerizas para hacer la colada.


Interior del manantial

En las afueras del pueblo hay un manantial salobre conocido como "La Salina", actualmente no fluye con abundancia, pero tampoco se seca. Un emprendedor de local allá por los años treinta y tantos del siglo pasado buscó la forma de sacar rentabilidad de estas aguas tan poco aptas para el consumo humano.  Excavaron una serie de galerías en el interior del manantial para que las aguas se impregnaran de las sales minerales y quedaran depositadas en la cueva inundada. El caldo de cultivo ya está preparado, solo queda envasarlo y su posterior distribución. A pocos pasos del manantial quedan los restos de lo que un día fue la planta de embotellado y almacenaje. Como la cueva, no es de grandes dimensiones,  nos podemos hacer una idea de su escasa producción. Se comercializó con el grandilocuente nombre de:

                                 AGUA MINERO-MEDICINAL AGUA VIDA  LORANQUILLO


Botella original.

La etiqueta nos proporciona bastante información; Agua Minero-Medicinal Loranquillo . Excelente purgante natural .                                                                                                                                    Uso: Dosis a tomar, adultos de 175 a 200 gramos. Niños de 6 a 12 años 75 a 100 gramos.                     El contenido de la botella es de 300 gramos y está graduada hasta 250 gramos para facilitar las tomas. La formación de sedimentos en el fondo del envase es simplemente debido a la precipitación, por la riqueza que lleva de sales disueltas.           

Entrada al manantial-aljibe.

 Registrada con el numero 105359.                                 Se comercializa resaltando las propiedades siguientes;                                                                       -Agua sulfhídrica (contiene sulfuro de hidrógeno disuelto).                                                                        -Agua  sulfatada, se caracteriza por el predominio del anión sulfato (asociado al calcio, sodio y magnesio) y una mineralización superior a 1g/l.                                 -Agua sódica, contiene una cantidad de sodio superior a 200mg/l.  -Agua cálcica y magnesica,  es aquella con alta concentración de minerales, principalmente  sales de calcio y magnesio.                                                 Agua Vida no pierde sus propiedades farmacéuticas ni al dejar la botella destapada.                                       Según tengo entendido el purgante se comercializó desde Miranda de Ebro.                                               El proyecto duró pocos años y las personas con las que he hablado poco me pueden contar puesto que no lo llegaron a conocer y lo poco que saben es de oídas.